Imagen destacada de la entrada ¿Es extraño ver a Verdeliss en GH VIP?
Maternidad

¿Es extraño ver a Verdeliss en GH VIP?

Durante la mañana del pasado viernes, se dio a conocer que la youtuber Verdeliss participará en la próxima edición del reality show GH VIP. Me atrevo a decir que la noticia sorprendió a todas las blogueras, vlogueras e instagrammers de maternidad. Todos los concursantes anunciados hasta entonces pertenecían al universo Telecinco. El simple hecho de elegir a alguien fuera de esa órbita ya es bastante inesperado. Pero incluso pensando en influencers como aspirantes, era difícil apostar por ella. Verdeliss en GH VIP es una rareza por muchos motivos.

Su perfil no encaja con el programa

Ver a Verdeliss en GH VIP es extraño porque su perfil no encaja para nada con el programa. Ella se caracteriza por generar contenido amable y para toda la familia. Y GH VIP es probablemente la telebasura elevada a su máxima expresión. Este programa será además el que nutra de contenido a Sálvame durante los próximos tres meses. Nunca hubiera dicho que Verdeliss querría ser parte de un espacio que, entre otras lindezas, humilla a quien se ponga por delante y juega a desinformar sobre temas de salud para ganar audiencia. Uno de sus compañeros de encierro sin ir más lejos narró en Sálvame la muerte cerebral de su hermana y posterior recuperación.

Muchos dicen que la televisión era el salto natural si Verdeliss quería ampliar su público. Estoy de acuerdo, pero GH VIP no parece el programa más adecuado. En Mediaset hay varios canales con programas que encajan mucho mejor con la imagen que Estefania Unzu ha querido mostrar en su canal de YouTube. Estoy segura de que ella hubiera podido optar a alguno de ellos, pero no hubiera tenido tanta repercusión ni el mismo beneficio económico. Tampoco hubiera asumido ni la mitad de riesgos. Supongo que, valorando los pros y contras, ella prefiere la fama y la pasta. No la juzgo por ello.

Está embarazada

No creo que el embarazo sea un impedimento para entrar en Gran Hermano. Para el espectador es incluso un aliciente. ¿Veremos las ecografías? ¿Habrá bronca si no puede hacer una prueba semanal? Verdeliss no correrá riesgos en este sentido. Estará atendida en todo momento y estoy segura de que, aunque la comida escasee en la casa, ella recibirá una alimentación adecuada a su estado. Sin perjuicio de lo anterior, el embarazo es otro elemento que chirría en la entrada de Verdeliss en GH VIP.

Resulta extraño que una mujer elija pasar un trimestre de su embarazo rodeada de personajes como Angel Garó, Aramis Fuster y Oriana Marzoli. Espero que Estefi tenga nervios de acero porque, cuando esos tres se pongan a tirarse los trastos a la cabeza, la situación va a ser digna de ver. Le puede salir el bebé con un estrés postraumático del copón.

Para Verdeliss, además, el embarazo es casi un estado místico. Me sorprende que prive a su marido e hijos de vivirlo con ella. Sus seguidores correrán mejor suerte en lo que a esto respecta. Podrán ver su gestación avanzar durante las 24 horas del día, y sin cortes cuidadosamente elegidos. Me imagino a todas sus fans adolescentes suspendiendo en diciembre porque no se han despegado del canal 24 horas.

Se pierde la esencia

Puede que la entrada de Verdeliss en GH VIP refuerce su canal o que deteriore su reputación. Eso ya se verá. Pero lo que es indiscutible es que supone una pérdida de su esencia. Verdeliss triunfó porque era una madre normal. Su modelo familiar era sin duda atípico, pero ella era una madre con las mismas tareas y preocupaciones que cualquier otra. Las colaboraciones fueron llegando con el incremento de los seguidores, pero ella seguía siendo una madre normal.

Más tarde publicó un libro y lanzó una línea de ropa. Quizás esto ya no sea tan propio de una madre normal, pero ella se esforzaba en seguir pareciéndolo. De hecho, la mayoría de su contenido sigue basándose en lo cotidiano. Pero su entrada en la casa de Guadalix romperá definitivamente con esa imagen. A partir de ahora, Verdeliss será un personaje público con todas las letras. Cuando salga, si retoma el canal por donde lo ha dejado, será una famosa hablando de maternidad como tantas otras.

Esto no es malo ni mucho menos. Apuesto a que ella saldrá reforzada de GH VIP y podrá sacarle rendimiento. Pero creo que mantener la esencia de lo que te lleva a tener éxito es vital para no perder el norte. Personalmente, yo no cambiaría ser la numero uno entre las youtubers de maternidad para ser “la de GH VIP que tiene tantos niños”.

Mayor exposición que nunca para su familia

Los hijos de Verdeliss ya sufrían una exposición brutal antes de que su madre decidiera entrar en GH VIP, pero eso no es nada comparado con lo que se avecina. La televisión es el mayor escaparate que existe y esta familia estará expuesta en horario de máxima audiencia. Quiero pensar que Verdeliss ha firmado algún tipo de pacto de no agresión, o que no es consciente del daño que puede causar esa exposición tan bestia. Pero sobre todo deseo que esos niños jamás tengan que arrepentirse de las arriesgadas decisiones de sus padres.

Todos queremos ver a Verdeliss en GH VIP

Solo me queda desearle a Estefi mucha suerte. No podré ver la gala del próximo jueves, pero seguro que disfrutaré de algún trozo en diferido. Y seguiré su paso por el programa con atención. No se puede negar que hay muchísima expectación en torno a ella. ¿Podrá aguantar lejos de sus hijos? ¿Será real la imagen que nos enseña? ¿Conoceremos otra cara de Verdeliss? Fans y detractores están ansiosos por conocer las respuestas. Yo también aunque no soy una cosa ni la otra.

Y para acabar, también quiero recomendar a Estefi que encaje mejor las críticas o pase de ellas. Cualquiera de estas opciones la hará sentir mejor. De momento, no está reaccionando nada bien. Entiendo que cargue contra los medios de comunicación que dan información sesgada. Pero sus seguidores tienen todo el derecho a expresarse. No se puede desmerecer la opinión de aquellos que te han apoyado durante años y que te han llevado a donde estás. Eso de borrar comentarios críticos que no contienen faltas de respeto queda feo.

Estefi, que un seguidor te diga que está decepcionado no es motivo para decirle que no es un buen seguidor porque, si no te apoya, no te quiere. Yo me siento decepcionada por muchas personas y te aseguro que a algunos los sigo queriendo.

Niña soriente, perpleja y de apariencia feliz
Maternidad

¿Por qué exponen los influencers a sus hijos?

Ayer el pequeño Leone, hijo de la influencer italiana Chiara Ferragni y el rapero Fedez, cumplió un mes de vida. Para los que no conozcáis estos nombres, os diré a modo de resumen que Chiara es probablemente la bloguera más influyente del mundo. En 2009 puso en marcha, junto a su entonces pareja Riccardo Pozzoli, su proyecto The Blonde Salad que alcanzó un éxito increíble en poco tiempo. A día de hoy, ella tiene 12,5 millones de seguidores en Instagram. Una auténtica locura.

Lo que a algunos les parece también de locos es que, en escasos treinta días, ya haya publicadas 43 fotografías del pequeño en esa red social. Y sólo contabilizando las publicaciones típicas. Si se tienen en cuenta los Stories la cifra sería muchísimo mayor. Tal ha sido la exposición que, ante las críticas de sus seguidores por la posible comercialización de la imagen de un menor, los padres han dado explicaciones públicas. Se defienden argumentando que en ninguna de las fotos hay marcas enlazadas. Y alegan que, aunque ellos no mostraran a su hijo, los paparazzi harían publica su imagen (en Estados Unidos la imagen de un menor no goza de la misma protección que en España).

No es el único caso de influencer que expone la imagen de sus hijos en redes sociales. Verdeliss, sobrenombre con el que conocemos a Estefanía Unzu, es una chica que en 2008 creó de manera casual un canal de Youtube que actualmente tiene más de 1.300.000 suscriptores. En él podemos ver su día a día, el de su marido y el de sus seis hijos. A mí, que la mayoría de días me cuesta encontrar tiempo y ánimo para publicar una foto o escribir un tweet, me asombra la capacidad de esta mujer para, sin ayuda doméstica, llevar adelante una casa de esas características y mantener la cámara grabando desde el momento en que se despiertan hasta que vuelven a dormirse.

De sus hijos, especialmente de los más pequeños, se puede ver todo: su nacimiento, sus primeras horas de vida, el primer baño, el momento de conocer a sus hermanos… Sabemos cómo son, cómo visten, qué comen, adonde van para divertirse… Verdeliss argumenta que es una forma de conservar recuerdos (algo así como un álbum de fotos pero adaptado al 2.0) y que dejará el canal en el momento en que los niños no quieran seguir con ello.

Supongo que impulsadas por los deseos de emular estos éxitos, se han creado cientos de cuentas en las que blogueras e instagrammers muestran diariamente a sus hijos. Muchas de ellas tienen rasgos comunes. Hay fotos tan cuidadas como las de cualquier catálogo en las que los menores aparecen realizando acciones cotidianas y, en ocasiones, se patrocinan productos relacionados con el mundo infantil.

¿Está justificada la exposición de los hijos en estos casos?

Realmente no creo que sea una cuestión que necesite justificación. A los padres de esos niños les apetece exponer su imagen, pueden hacerlo y lo hacen. Poco más habría que añadir. Yo misma he colgado fotos de mi hija en redes sociales. Creo que, con mesura y precaución, subir una instantánea a internet no produce ningún daño. Hoy puedo decir que no me he lucrado gracias a su imagen. Pero tampoco me haré la digna porque quien sabe que pasará mañana.

Por eso mismo no entiendo los argumentos tan peregrinos con los que nos deleitan las influencers. Pareciera que necesitaran convencerse a ellas mismas… Quizás sea muy malpensada, pero me cuesta mucho imaginar a Chiara subiendo una foto de su hijo en la que se puede ver en tres ocasiones la marca Nike sin que haya retribución de algún tipo. Por no decir que todos sabemos que una bloguera de ese nivel no necesita mencionar a una marca para que en menos de un minuto todos sus seguidores sepan dónde encontrar el conjunto.

Hay demasiadas fotos del pequeño en las que el look es el verdadero protagonista para no sospechar de la comercialización, directa o indirecta,  de su imagen. Y sí, es innegable que la imagen del pequeño iba a ser pública más pronto que tarde. Pero la exposición en la esfera privada no sustituye a la pública, sino que se suma a ella. Los paparazzi, por ejemplo, nunca habrían podido captar fotos del bebé en sus primeros instantes de vida.

Tampoco entiendo las excusas de Verdeliss. Ella dice que parará en cuanto alguno de sus hijos no quiera seguir. Pero me pregunto si es posible elegir sin tener en cuenta el condicionante económico. ¿Son realmente libres de elegir los menores si su decisión mengua los ingresos de toda la familia? Incluso si la respuesta a esta pregunta fuera afirmativa, en ningún caso disminuiría el nivel de exposición al que hubieran sido sometidos hasta entonces. El momento en que Eider y Anne abandonan el canal del parto ya se ha visualizado casi siete millones de veces, y a saber en cuantos ordenadores no estará descargado… Ellas nunca podrán remediar eso.

La coherencia es la clave

La reflexión final que quiero dejar en este post es que no creo que haya una postura adecuada en lo que a la exposición de los hijos en redes sociales se refiere. Cada padre es libre de actuar como considere oportuno y nadie, más allá de sus hijos, está legitimado para juzgarle. Pero seamos coherentes… Si la acción de exponer a un hijo repercute directamente en la consecución de colaboraciones, patrocinios o cualquier otra actividad retribuida, quien la ejecuta se está lucrando de la imagen de un menor.

¿Es malo? No necesariamente. Seguramente esos pequeños tengan una buena calidad de vida gracias a ello. Quizás los beneficios permitan a esos padres dejar de trabajar para dedicar más tiempo a sus hijos. Es probable que puedan proporcionarles una formación académica más completa. Tendrán comodidades que no todos los niños pueden disfrutar. Incluso puede que se alimenten mejor (los precios actuales de las frutas y verduras son otro tema).

¿Suena mal? Sí, mucho. Pero hay tantas cosas que esta sociedad hipócrita practica pero no quiere asumir… Pero evitar nombrar algo no lo hace desaparecer.