Parte de la portada de Un oso es un oso o puede que no
Colaboraciones

Un oso es un oso (o puede que no)

Hoy se celebra el Día Internacional de Libro. Durante mi época universitaria, cada 23 de abril significaba visita obligada a las librerías. Aunque hubiera estado comprando días antes, esta fecha había que celebrarla incorporando un nuevo título a la biblioteca. Ahora me cuesta mucho adquirir libros en papel porque apenas tengo tiempo para leerlos y me faltaría el espacio para guardarlos. Pero sigo prestándole una atención especial a esta fecha. Por eso el post no podía ir sobre otra cosa que no fuera un libro. En esta ocasión voy a reseñar, gracias a SM, el cuento infantil Un oso es un oso (o puede que no).

Ficha del libro Un oso es un oso o puede que no

Sinopsis

Un oso es un oso, o puede que no… ¿Cómo sabe quién es si se le olvidó? ¿Una ardilla? ¿Un ave? ¿Un zorro? ¿O quizás un ave? Nuestro oso, cansado, está de muy mal humor. ¿Acaso no te imaginas cuál es la razón? Un precioso álbum ilustrado que, con mucho humor y ternura, nos ayuda a responder a la pregunta de quiénes somos.

Mi opinión

A veces tengo un problema con los cuentos infantiles, y es leerlos como una mujer de 27 años y no como  un niño de corta edad. Quizás es lo que me haya ocurrido en esta ocasión. Cuando leí el título del libro y la última frase de la sinopsis me imaginé una historia completamente distinta. Por lo que me quedé con una sensación rara tras la lectura.

La historia es muy sencilla. No he conseguido detectar ningún mensaje que ayude a responder la pregunta de quiénes somos. No hay moraleja, no se transmiten valores, no se profundiza en cuestiones trascendentales, etc. Lo que encontramos es una historia divertida para pasar el rato. Esto no es malo. Las cosas buenas no tienen que ser necesariamente grandilocuentes.  Simplemente es que el libro no era acorde a mis expectativas.

El lenguaje empleado no es complicado, lo cual va en sintonía con el tono del cuento. Hay una fórmula que se repite en varias páginas. Es una buena forma de que los pequeños puedan seguir la historia con facilidad. Aunque la limitación del vocabulario me lleva a pensar que el libro está pensando para los niños que se encuentran en la parte baja de la tramo de edad recomendada.

Muestra de las ilustraciones de Un oso es un oso o puede que no

Las ilustraciones son sin duda su mejor baza. Con un predominio de los tonos fríos, parecen imitar la apariencia propia de los dibujos pintados con lápices de cera. Este aspecto me ha encantado. Lo único que destacaría es que, en ocasiones, no es fácil leer los textos. Puede que esta percepción se deba a mis problemas de vista, pero hubiera agradecido que resaltaran más.

En general, estoy muy satisfecha con el cuento. Aunque no es lo que esperaba, creo que es adecuado para los más pequeños que sólo esperan escuchar una historia entretenida para pasarlo bien. Y ese propósito lo cumple sobradamente.

Espero que esta reseña os haya resultado útil y que disfrutéis del Día del Libro. ¿Hacéis algo especial para celebrarlo? ¿Habéis fichado alguna historia interesante hoy? Si es así, no dudéis en compartirla a través de los comentarios.