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Recuerdos de comunión para todas las edades

Puede parecer que aún queda mucho para la época de comuniones, pero lo cierto es que nunca es demasiado pronto para empezar a planificar una celebración. En casa, por ejemplo, ya estamos dándole vueltas al cumpleaños de Daniela aunque quedan aún dos meses. Mirarlo todo con antelación permite hacerlo con más calma, comprar sin problemas de stock y aprovechar buenas ofertas.

Los recuerdos de comunión para los invitados son un clásico. A mí me encanta recibirlos. Tener algo que me transporte a ese día me hace mucha ilusión, y si es un objeto que pueda usar a diario mucho mejor. Hoy me he puesto a ver detalles de comunión con Yeye, una web en la que podéis encontrar monerías para vuestras celebraciones, y os traigo una pequeña selección de regalos que me parecen ideales.

Recuerdos de comunión con Yeye

Cuando he visto estas dos opciones las he seleccionado sin dudarlo. ¡Me encantan los detalles marineros! La primera imagen corresponde a un precioso punto de libro con forma de ancla presentado en una cajita de regalo a juego, con lazo y tarjeta personalizable. Me ha gustado tanto que ya lo tengo apuntado en mi lista de caprichos (en Yeye no es necesario pedir más de una unidad).

Recuerdos de comunión 1

En la segunda foto vemos de nuevo un ancla, pero en esta ocasión su función es distinta. Se trata de un abridor presentado también en una caja de regalo, con lazo y tarjeta personalizable. La utilidad de los productos, el diseño y una elegante presentación los convierten en regalos estupendos cuando se buscan opciones más adultas.

Los siguientes recuerdos de comunión me parecen ideales para niños que estén en edad escolar. No quiero decir con ello que deban descartarse para los invitados más adultos. A mí me encantaría recibir cualquiera de ellos a mis veintiocho añitos… Sin abandonar los motivos marineros, os enseño una libreta perfecta para tomar notas. Incluye bolígrafo y el material de la portada es PVC. Y un complemento perfecto a esta libreta puede ser cualquiera de los divertidos clips marcadores con forma de angelito.

Recuerdos de comunión 2

También he seleccionado unas memorias usb de 2GB de capacidad. Se pueden personalizar grabando un mensaje en ellas. Este recuerdo de comunión me parece especialmente interesante por las posibilidades que ofrece. Es habitual entregar una foto del niño o niña que celebra su primera comunión. Siempre me ha parecido un poco rollo recibirla en ese momento (no hay donde guardarla, puede arrugarse, olvidarse en cualquier parte, etc). Guardar la imagen en formato digital y entregarla a los invitados de esa forma es mucho más práctico.

Recuerdos de comunión 3

Por último, he elegido unas brochetas de chuches de 40 gramos y 30,5 centímetros de largo. Aunque no es un regalo para guardar como recuerdo, lo incluyo porque es un producto estupendo para los más pequeños. Además, seguro que la mayoría de los invitados disfrutarán con este detalle. Imposible equivocarse con él.

Hay muchísimas más posibilidades, pero estos recuerdos de comunión son mis preferidos. ¿Cuál os gustaría recibir si fueráis como invitados al evento? ¿Cuál regalaríais si fuerais los organizadores?

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¿Qué regalar a un bebé que comienza la guardería?

Hay ocasiones en las que queremos hacer un regalo a un bebé pero no tenemos ni idea de por donde tirar. Algo así me ocurrió hace unos días. Me apetecía tener un detalle con el hijo de una amiga, pero estaba bloqueada y no encontraba nada que pudiera resultarle útil. Comprar ropa es la opción comodín, pero a mí me gusta que los regalos tengan una razón de ser.

Entonces recordé que en poco más de un mes el pequeño acudirá a la guardería. Seguro que mi amiga, como muchos otros padres, ya está preparándolo todo. Mi decisión sobre el regalo está practicamente tomada, pero quiero compartir con vosotros la lista de regalos que me parecen útiles para un bebé que comienza la guardería. ¡Y todos muy econónimos!

Bata de guardería

Una bata o babi es un regalo estupendo para la etapa de guardería y preescolar. Da igual que el peque ya tenga uno. A los padres siempre les irá genial tener repuestos. Ya sabemos a la velocidad que se ensucian los más pequeños, así que contar con varias prendas de este tipo es imprescindible para no tener que lavar a diario.

Los modelos de Batasdeguarderia.com me han encantado, sobre todo aquellos más divertidos en cuanto a diseño. Los que tienen botones de distintos colores me han conquistado, por muy simple que parezca el detalle. Y es perfecto contar con la opción de bordar el nombre y el apellido del bebé. Es requisito en muchos centros que las batas estén identificadas, además de ser una oportunidad más para personalizar la prenda.

Bolsa de tela

A estas edades no es necesario que los peques carguen con mochilas. Por muy livianas que parezcan, es probable que les resulten pesadas e incómodas. Pero a la guardería hay que llevar algunas cosas (muda de ropa, baberos, merienda, etc.) y lo normal es hacerlo en una bolsa de tela. Al igual que con las batas, es preferible tener más de una bolsa de este tipo. Por eso este es otro regalo que me parece adecuado. Además, también se puede personalizar con el nombre del bebé o cualquier otro detalle relacionado con sus gustos.

Chupeteros personalizados

Esta puede ser otra opción magnífica si el bebé al que queréis hacer el regalo usa aún chupete. A mí me gusta tener un chupetero distinto para cada lugar. Si solo tuviera uno y lo llevara de un lado para otro, lo más probable es que estuviera perdido la mayoría del tiempo. Así que, cuando Daniela vaya a la guardería, tendrá un chupetero únicamente para ese sitio.

Los chupeteros personalizados de Chupeteros.com son una monada. Se puede optar por alguno de los modelos prediseñados según el número de letras del nombre del bebé, o por elegir las piezas y tonalidades que se desea que formen el artículo. También está disponible el mismo tipo de chupetero sin incluir el nombre, pero personalmente me gustan más los primeros. Y seguro que ese detalle irá genial para evitar confusiones en la guardería.

¿Que os parecen estas propuestas? Seguro que quienes ya lleváis a vuestros hijos a la guardería tenéis muchas otras ideas. La experiencia es un grado especialmente en cuestión de niños. ¡Me encantaría leer vuestras sugerencias!

Maternidad

Regalos que no existieron… y decepciones que no lo fueron tanto

Soy muy afortunada. Tengo la inmensa suerte de haber podido permitirme todo aquello que deseaba para mi hija a pesar de no tener una economía holgada. Siempre tuve claro que tendría que ser así. Con mi decisión de ser madre soltera, eliminé de un plumazo la posibilidad de compartir cargas con otra persona. Y mi familia no es tan grande ni cuenta con una capacidad económica extraordinaria para asumir grandes gastos.

Por eso cuando me quedé embarazada no conté con nada que no pudiera conseguir por mis propios medios. Aún no había cumplido la semana 12 de embarazo cuando encargué el cochecito para Daniela. Y para la mitad de la gestación, prácticamente ya no tenía nada que comprar. Por supuesto los regalos por parte de familiares y amigos también fueron llegando. Algunos muy generosos, otros cargados de cariño… A todos los que os acordasteis de mí y de la peque, os mando desde aquí un beso enorme.

Y es que esa es la grandeza de los regalos. Que existan o no son suficientes para hablar de cómo te ven las personas. Yo nos los pedía, no los necesitaba, pero me ilusionaba muchísimo recibirlos. Que una persona trajera un detalle significaba que mi hija o yo le importábamos lo suficiente como para ser educado. Quien no se dignó a comprar unos tristes patucos, me dejo claro hasta que punto le era indiferente y me enseñó como debía actuar cuando las tornas cambiaran.

Hasta ahí todo bien. Me gusta que las cartas estén bocarriba. A quien no se esconde poco puedo reprocharle. Pero hubo un tercer grupo, el de los que se anunciaron para luego no aparecer. Ellos jugaron con la ambigüedad de las palabras, con las normas sociales que impiden pedir el regalo prometido, con el tiempo y la distancia… Ellos no fueron claros, pero yo sí voy a serlo.

El primer caso que voy a contar ocurrió cuando aún estaba embarazada. Una amiga me preguntó si ya tenía la trona para Daniela. Por lo que recuerdo, había visto un modelo vintage de madera que le encantaba. Se lo agradecí, pero decliné el ofrecimiento porque ya le había comprado una trona a Daniela. Bromeamos con la posibilidad de que le comprara un coche, y la conversación acabó con algo similar a “es una pena porque ese regalo me encantaba, pero encontraré otra cosa”. A día de hoy, Daniela está a punto de cumplir trece meses. No sólo no he visto ese regalo alternativo, sino que mi amiga aún no ha recorrido la escasa hora en coche que separa su ciudad y la mía para conocer a mi hija. De hecho, acabo de comprobar que estas navidades le mandé un mensaje felicitando las fiestas, lo leyó al poco tiempo y no me contestó. Misterios de la vida…

Una vez que di a luz, vinieron las siguientes situaciones curiosas. Un familiar se creyó con la suficiente confianza como para ir de visita al hospital. Ahí estaba yo, con unos dolores de entuerto que me tenían molida y tendida en una cama recibiendo visitas. Me sorprende que quien se cree con derecho de incordiar a una mujer a la que han realizado una cesárea apenas 48 horas antes, no haya vuelto a dedicar cinco minutos de su tiempo en hacer una visita o una llamada telefónica para interesarse por mi hija. De regalo ya ni hablamos…

Y luego está el tercer caso, que realmente es el que menos me importa pero el que más me llama la atención por su reiteración. Un amigo, que más bien lo es de otros familiares y no mío, ha anunciado en dos ocasiones regalos que finalmente no ha hecho. En primer lugar, la silla de seguridad para el coche y, hace tan sólo unas semanas, un regalo con motivo del primer cumpleaños de Daniela. Y aquí es cuando me da por pensar ¿la gente me está tomando por tonta? Un desliz puedo obviarlo, que no olvidarlo, pero hacer dos veces lo mismo y esperar que no haya reacciones…

Estoy cansada de que la gente se aproveche de convencionalismos para echarle morro a la vida. He pensado mucho si me compensaba publicar este post, y reconozco que no me son indiferentes las consecuencias que pueda tener. ¿Pero por qué tengo que callar para no molestar a quien no mostró el más mínimo decoro? También estoy harta de escuchar “olvídalo, sus regalos no te han hecho falta para nada”. Parece que lo políticamente correcto es decir que los regalos no nos importan. El valor material de los regalos me da igual, pero lo que las personas expresan a través de ellos me importan. Y mucho.

Así que mi conclusión es la siguiente: no prometas nada que no vayas a cumplir. Tu imagen quedará a salvo y la otra parte no pensará que la estás tomando por idiota. Y si la parturienta o la recién nacida no te importan lo más mínimo, no metas tus narices en la habitación del hospital. ¡Cotilla!

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Bautiza una estrella con Etoilez-moi

¿Se acerca San Valentín y aún no has encontrado un regalo para tu pareja? ¿Ha llegado un nuevo bebé a la familia y no sabes que regarle a sus padres? ¿Quieres tener un detalle especial con un ser querido? Si la respuesta a alguna de estas preguntas es sí, puede que en el post de hoy encuentres una opción que te convenza.

Bautizar una estrella

La empresa Etoilez-moi ofrece la posibilidad a sus clientes de bautizar una estrella con el nombre que elijan y que dicho acto quede registrado en los archivos del International Celestial Repertory, creado en 1980. Este acto está cargado de simbolismo. Todos sabemos que las estrellas no se pueden comprar ni ningún sujeto puede apropiarse de ellas. Además, tal y como se describe en las condiciones generales de venta, este bautizo no tiene carácter oficial ya que las inscripciones se realizan en un registro de estrellas privado.

El proceso para bautizar una estrella es realmente sencillo. Tan sólo hay que acceder a la página web de Etoilez-moi, seleccionar el pack que más os guste y rellenar un cuestionario muy básico. Los datos que tendréis que introducir son los siguientes: nombre con el que queráis bautizar la estrella, fecha que deseéis que aparezca  en  el certificado y constelación preferida. Una vez completados todos los datos, sólo tendréis que completar el pago a través de Paypal o introduciendo los datos de una tarjeta de crédito.

La opción más económica es la del pack Estrella Fugaz (24,90€). Tras realizar el pedido, recibirás en 24 horas un correo electrónico con el certificado de registro de la estrella bautizada, el mapa del cielo para localizarla, la ficha de la constelación elegida y un poema personalizado. El pack Mi Estrella (39€) es ideal si sois más tradicionales y queréis estos documentos en soporte físico. Esta es la opción clásica, pero podréis personalizarla de múltiples formas (añadiendo un colgante, enmarcando el certificado, etc.). Existen otros packs pensados para ocasiones especiales. Por ejemplo, el pack Estrellas Gemelas (65€) permite bautizar a la vez dos estrellas cercanas.

Mi experiencia

Ya conocía los servicios de esta empresa gracias a las opiniones de otras blogueras. Cuando se presentó la oportunidad de probarlos de primera mano, me hizo ilusión darle a una estrella el nombre de mi hija en el día en que celebraba su primer cumpleaños. Y es que gracias a Etoilez-moi he podido disfrutar de un pack Estrella Fugaz.

Recibí el mensaje en mi correo electrónico unas horas después de proporcionar los datos para el registro de la estrella. En ese mensaje se incluía un link desde el que se podían descargar los documentos. Lo primero que hay que tener en cuenta es que la descarga está habilitada por un tiempo limitado, por eso os recomiendo guardar los archivos lo más pronto posible.

Centrándonos en los documentos, puedo deciros que el diseño de los mismos es muy bonito. La combinación de colores y la tipografía utilizada hace que el resultado sea visualmente satisfactorio. El certificado de registro de la estrella bautizada es el documento más importante y también el que tiene un diseño más cuidado. Debe quedar muy bonito impreso en un papel de alto gramaje. Los datos que aparecen en él son las coordenadas de la estrella bautizada, la constelación a la que pertenece, el nombre que le hemos asignado, su número de identificación y la fecha del registro.

La ficha de la constelación elegida a mí me resulta muy básica. En nuestro caso, la constelación no era otra que la Osa Mayor y estoy segura de que hay muchísima información interesante que podría haberse incluido en el documento. El poema ‘personalizado’ me parece prescindible. No me aporta nada y, además, la traducción no está suficientemente cuidada. Esto sería algo que debería revisarse de cara a futuras mejoras.

Mi valoración general del producto es buena, siempre que estemos buscando un regalo emotivo y original. Si el precio es adecuado, dependerá de lo que cada uno quiera gastar. Personalmente, diré que entre la diferencia entre el pack Estrella Fugaz y Mi Estrella es de 14€ y me parece elevada. Entiendo que la impresión y el envío tienen un coste, pero no pagaría más por ese servicio sin conocer la calidad del papel en que se realiza la impresión.

¿Conociais la posibilidad de bautizar estrellas? Si no es así, espero que este post os haya resultado interesante. Podéis dejarme vuestras impresiones o experiencias propias en comentarios.

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Los primeros regalos de Navidad para Daniela

Estas navidades están siendo las primeras para Daniela y, aunque ella aún es pequeña y en el futuro no va a recordar nada, intento que todo tenga un significado especial. Para mí es importante conservar testimonio gráfico de las nuevas experiencias que está viviendo sobre todo en esta primera etapa de su vida que no podrá recordar por si misma. Por eso el 25 de diciembre empaqueté los juguetes que habíamos comprado semanas atrás y, a falta de árbol de Navidad, preparé con cojines un rinconcito donde ella pudiera disfrutar abriéndolos.

Si bien son regalos de Navidad por el momento en que se los he entregado, no los compré con estas fechas en mente. Tenía claro el tipo de juguete que quería y fui a por ellos sin más. Bien podía habérselos dado inmediatamente o haber esperado a su cumpleaños. Pero las circunstancias han hecho que estos sean los primeros obsequios de Papa Noel.

Diseño sin título

Tren de actividades, de Bruin

Este era el regalo cuyo concepto más claro tenía, pero que más me costó encontrar. Los juguetes pequeños, con diferentes texturas y que emiten luz y sonido me parecen ideales para bebés de la edad de Daniela. Ella aún no anda, ni tiene fuerza para sostener juguetes pesados. Además en invierno no siempre puede estar en el parque o en el puzzle de goma eva. Por eso algo manejable era una buena elección porque podría entretenerse con él aunque tuviera que estar sentada en su trona o hamaca.

El problema es que todos los juguetes que encontraba de este estilo me parecían muy básicos. Algunos mini moviles-tablets-ordenador que vi tenían a mi juicio un diseño muy apagado teniendo en cuenta la edad para la que estaban recomendados. En otros casos lo que me faltaba era variedad en los sonidos o las texturas. Reconozco que miraba los juguetes con los ojos de una adulta de 27 años y no con los de un bebé de 11 meses, y por eso todo me parecía poco atractivo. Pero hasta que Daniela escriba su carta a los Reyes Magos me toca a mí elegir y me niego a comprar algo que no me convenza.

Al final encontré lo que buscaba. Este tren de actividades tiene unos colores agradables, variedad de sonidos, melodías musicales, texturas, luces en la chimenea, acción de desplazamiento y un asa que lo hace muy manejable. A Daniela le encanta. Casi hubo que arrancárselo de las manos para sacarlo de la caja. Se entretiene muchísimo y lo aporrea que da gusto. Es curioso ver como los bebés muestran sus preferencias desde tan pequeños. Mi hija siente predilección por el mono y es ese sonido el que repite una y otra vez.

Correpasillos, de Globo

Aunque no parece que Daniela vaya a andar próximamente, yo tenía clarísimo que quería un correpasillos de este tipo para ella. Otros modelos tienen mejores actividades en su parte frontal y un diseño más atractivo, pero yo quería que fuera un correpasillos en el que pudiera sentarse. Creo que las habilidades que se desarrollan a través de esas actividades ya estaban cubiertas gracias a los otros juguetes. Lo que buscaba con el correpasillos era invitar a Daniela a ejercitar su motricidad gruesa de la manera más completa posible, y creo que este es el tipo de correpasillos adecuado para ello ya que el bebé puede desplazarse con el de múltiples formas.

Estaba mirando modelos cuando, gracias a Bopki, tuve la oportunidad de probar Showroomprive.es (página web donde se pueden encontrar productos de primeras marcas con unos descuentos importantes). Navegando por el portal encontré este correpasillos. Tenía todo lo que yo buscaba y, con el descuento que me habían ofrecido, sólo tenía que pagar tres euros más gastos de envío. La contrapartida era que no podía elegir el color, pero me parecía un detalle menor teniendo en cuenta que tampoco había encontrado otros diseños que me convencieran al 100%.

Tuve suerte y me llegó en el color que más me gustaba. Después de montarlo y pegarle las pegatinas, se lo acercamos a Daniela y probamos a montarla en él. En un primer momento, se mostró recelosa e hizo ademán de llorar. Comenzó a entusiasmarse una vez que le enseñamos que con él podía avanzar. Incluso intentó impulsarle ella sola hacia adelante, pero era muy pronto para que le hubiera pillado el truco. Como he dicho antes, no hay signos de que la peque vaya a andar pronto por lo que no sé cuando empezará a darle un uso intensivo al correpasillos, pero mi impresión es que va a convertirse en uno de sus juguetes favoritos.

Robita Robotita, de Fisher Price

Esto ha sido un capricho mío. El año pasado me enamoré de este robot cuando buscaba regalos para mi sobrino. Él tenía entonces un año y no me pareció un juguete adecuado a esa edad, aunque la recomendación del fabricante va desde los 9 hasta los 36 meses. Tampoco me parece por tanto el juguete más práctico para Daniela. Pero que se le va a hacer… no he podido resistirme.

Lo más característico del robot es su barriga cubierta por luces LED que cambian de color a la vez que suena la música. También se pone a ‘bailar’ e invita al bebé a seguirlo, y puedes decirle una frase para que la reproduzca. Me imagino que si a mí me parece un juguete bonito y gracioso, para ellos debe ser una experiencia sensorial tremenda.

Ahora mismo Dani tiene juguetes de sobra así que Robita Robotita se quedará decorando su estantería y más adelante, cuando haya disfrutado de otros regalos y tenga más desarrolladas sus capacidades, se la bajaré para que la disfrute. O quizás me la apropie definitivamente…

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Mi primera navidad en Toys R Us

El sábado asistimos al evento Mi primera navidad que celebra cada año Toys R Us para los más pequeños. Lo que yo esperaba de este día era que Daniela disfrutara, viviera una nueva experiencia y me orientara acerca de los juguetes que más le gustaban. Respecto a esto último, no he sacado mucho en claro porque le entusiasmaban todos.

Llegamos a las 11:00 horas y ya había algo de cola para acceder a la zona de juegos. Lo primero que hicimos fue dar los datos de Daniela para que marcarán en la lista que había asistido. Tras ese trámite, esperamos el turno para plasmar su huella en un molde de arcilla. En esto ya tenemos práctica porque durante el embarazo me regalaron algo parecido. En aquél pusimos su pie, así que esta vez optamos por conservar la huella de la mano. En cuanto empezó a acumularse gente, ofrecieron la posibilidad de dar el kit completo y que cada familia lo hiciera en casa.

Pasamos por fin a la zona de juegos y ahí fue donde Daniela disfrutó a lo grande. Todo juguete que se cruzaba le hacía gracia: el xilófono, la mesa de aprendizaje, el correpasillos con actividades… Más tarde pasamos al photocall navideño que habían puesto para que los peques se hicieran fotos. Todos metían sus cabecitas en el hueco y esperaban sin más a que les echaran la foto, pero Daniela se marcó como objetivo principal tirar el cartón al suelo. Conseguí sacarle alguna foto decente mientras ella empujaba aquello una y otra vez.

A la hora de irnos nos entregaron una bolsa con algunos regalos: un gorrito, una cadena para chupete, un set de Mega Bloks, una pegatina de bebé a bordo, globos y una botella de agua. Además, nos dieron un vale descuento de 10€ válido hasta el 24 de diciembre para utilizarlo en compras superiores a 60€.

Diseño sin título

Hay algunos aspectos que se podrían mejorar por parte de la organización. Las plazas estaban limitadas a 30 bebés, pero el espacio habilitado no permitía ese aforo ni por asomo. Lo primero que hay que tener en cuenta al organizar un evento de estas características es que, además de los 30 bebés, tendrás como mínimo 30 acompañantes y un número similar de sillas de paseo. En este sentido, la organización fue pésima. Las calles de la tienda ya estaban cortadas con sólo 8 ó 9 carritos. Aquéllo era un caos para los asistentes al evento y para el resto de clientes del establecimiento.

La zona de juegos tampoco estaba preparada para esa afluencia, ni por tamaño ni por mobiliario. En fotografías de otros padres he visto que en algunos centros comerciales habían colocado puzzles de goma eva en el suelo. En el nuestro no fue así y los bebés estaban sobre un parqué de madera, bastante duro teniendo en cuenta que en muchos casos ni se mantenían sentados. Yo estuve todo el rato colocada detrás de Daniela porque temía que se tirara de golpe hacía atrás y diera con la cabeza en el suelo.

El número de juguetes no estaba mal, pero me sorprendió lo poco adaptados que estaban a la edad de los bebés. Cuando llame por teléfono para inscribir a Daniela, me preguntaron su edad e imagino que hicieron lo mismo con todos los padres. Pues a pesar de que había bastantes bebés menores de seis meses solo había un gimnasio / manta de actividades adaptado a esa edad. La primera madre que llegó y colocó allí a su bebé no lo quitó en bastante rato, y tampoco tenía otra opción porque no había ni un solo juguete que pudiera usar su hijo. Así que el resto de madres con bebés de edad similar se quedaron sin opciones y terminaron marchándose.

Por otra parte, si esperas a 30 asistentes a una hora determinada y pretendes hacerles la huella a todos, no puedes destinar un solo trabajador a esa labor. Entre coger los datos, amasar la arcilla, tomar la huella, recortar el molde, responder preguntas… la chica estaba desbordada. Normal que acabara dando los kits para que cada familia lo hiciera en casa.

Por último, hay otras cosas negativas que no pueden atribuirse mas que a la mala educación de algunas personas, pero que la organización ni siquiera intentó subsanar. Os puedo asegurar que en mi centro comercial había niños participantes que ya llevaban varias navidades a las espaldas… Aunque la edad límite eran los 18 meses, no me molesta que participen niños que superen esa edad. Pero no se debe dejar pasar al recinto a un niño de al menos cinco años que muestra un escaso respeto por cualquier bebé que haya allí. En más de una ocasión temí por la seguridad de algunos de los bebés más pequeños porque aquel niño saltaba y corría sin mirar que podía haber bajo sus pies.

Aunque parezca que las cosas negativas ocupan mucho, la valoración general es muy positiva. Es genial que se organicen eventos como estos para los bebés. Además, la inscripción es gratuita y nos vinimos con unos detallitos a casa. Así que sólo por eso recomiendo a cualquier padre la asistencia para futuras ediciones. Se pasa un buen rato a coste cero y los peques tienen una oportunidad para interactuar con otros bebés.

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Los 5 regalos que me hubiera gustado recibir en el hospital

El tema de los regalos durante el embarazo o una vez nacida mi hija me daría para tres entradas (todo se andará). Nunca los he pedido y no me han hecho falta, pero eso no evita que haya personas cuyo comportamiento solo pueda calificarse como decepcionante.

Una de las espinitas que tengo clavadas de mi posparto fue el tema de los regalos durante la estancia hospitalaria. No recibí ninguno. Y fueron doce las personas que se acercaron hasta allí para conocer a mi hija. El único conato vino de parte de mi madre, que encargó a mi padre ir a una floristería cercana a comprar algo. Él volvió informando de que la habían cerrado. No dudo de su buena intención en la búsqueda, pero os puedo asegurar que la floristería sigue allí a día de hoy.

Algunas personas no eran lo bastante cercanas como para poder afearles nada. Otros no son detallistas por naturaleza así que no me sale tenérselo en cuenta. Un tercer grupo simplemente pasó del tema. La cuestión es que nadie pareció reparar en un detalle de ese tipo, algo que a mí difícilmente se me hubiera pasado. Y entristece pasear por maternidad y ver que seguramente eres la única que no ha recibido un pequeño obsequio. De todo se aprende.

Por eso os traigo esta lista de regalos que me hubiera encantado recibir. Si vas a visitar a una mujer que acaba de dar a luz (probablemente perturbando su descanso), lo menos es llevar un detalle que le anime o pueda resultarle útil al salir de allí.

1) Un desayuno

Pasaron 36 horas desde la última vez que había comido algo sólido en casa hasta que me permitieron ingerir unas tristes galletas en el hospital. Si alguien me hubiera traído entonces algo de comer, le hubiera jurado lealtad infinita.

Si quieres hacer este regalo, no es necesario que te levantes a las 8 de la mañana para preparar algo que llevar. Hay empresas que se encargan de entregar en la propia habitación del hospital un desayuno más que completo, con una presentación exquisita y algún detallito extra de regalo.

2) Un globo XL

Sí, soy algo infantil. Pero siempre me he quedado con las ganas de que me regalasen un globo de helio tamaño grande. Es cierto que quizás no sea un regalo muy original (las maternidades están llenas de ellos), pero dan un toque de color que no viene nada mal en una habitación de hospital.

3) Un bouquet de ropa

No me gusta que me regalen flores. No es algo que pueda conservar y, además, me invade algo de tristeza cuando las veo marchitar. Pero me encantan los bouquets. Es por mucho el tipo de ramo que más me agrada.

Una buena forma de combinar un regalo ‘típico’ como son las flores con una ocasión como está, es regalar un bouquet formado con ropa de bebé. En internet podéis encontrar miles de ideas y tutoriales, y si os da algo de pereza, también es fácil encontrarlos en tiendas de regalos.

4) Una tarta de pañales

A cualquier madre le vendrá bien que le regalen pañales, es el típico regalo que se agradece por su utilidad y porque permite ahorrar un pequeño gasto. Si se hace de una forma vistosa, el detalle gana aún más puntos.

Las tartas de pañales son susceptibles de una gran personalización, tanto en la forma como en el contenido. Puedes aprovechar el regalo para hacer un guiño a las aficiones o gusto de los padres e incluir detalles extras a los pañales.

Mis compañeras del máster me regalaron semanas después de nacer Daniela una tarta de pañales preciosa. Además de 60 pañales talla 3, traía un peluche y unos patucos. ¡Gracias chicas!

5) Un detalle más personal

Cuando no hay mucho dinero pero sobran las ganas, hay miles de cosas que se pueden regalar. Sólo hay que dedicar algo de tiempo a pensar y desarrollar una idea. A mí me encantan las cosas que invitan a la nostalgia. Se me ocurre, por ejemplo, lo mucho que habría disfrutado un collage con la primera foto de Daniela y los principales titulares del día de su nacimiento. Una composición de ese estilo, con un marco bonito, me hubiera hecho muchísima ilusión.