Ventajas de alquilar una silla de paseo para las vacaciones
Maternidad

Ventajas de alquilar una silla de paseo para las vacaciones

En el último post os contaba que tengo muchas dudas acerca de si llevar o no la silla de paseo a nuestras próximas vacaciones. No creo que vayamos a usarla demasiado, pero estaría bien tenerla a mano para que Daniela pueda descansar en ella cuando lo necesite. ¿Es esa razón suficiente para llevarla ocupando sitio en el maletero? Estaba intentando responderme esta pregunta cuando recordé que cada vez más empresas ofrecen servicios de alquiler de sillas de viajes, de coche, cunas transportables, etc. Ahora me estoy planteando esta opción. ¿Conoceis las ventajas de alquilar una silla de paseo para las vacaciones?

¿Necesitamos una silla de paseo para las vacaciones?

Nadie mejor que uno mismo para responder a esta cuestión en base a sus necesidades. La silla de paseo ha sido imprescindible en mis anteriores vacaciones. Sin embargo, en esta ocasión siento que podría dejarla en casa renunciando a cierta comodidad. Pero eso es así porque la edad de mi hija y el tipo de vacaciones lo permiten. Si en vez de estar descansando en un hotel hubiera planeado visitar una gran ciudad, no se me hubiera pasado por la cabeza viajar sin silla de paseo.

La silla es absolutamente necesaria en muchas ocasiones, y bastante recomendable en tantas otras (cualquiera que tenga niños pequeños lo habrá comprobado). Pero no siempre podemos llevar la que usamos a diario. Es entonces cuando agradeceremos tener la opción de alquilar una silla de paseo.

Ventajas de alquilar una silla de paseo

La principal ventaja de alquilar una silla de paseo es sin duda la comodidad. Cualquiera que haya viajado con niños sabe que no es una tarea fácil. Recuerdo que, la primera vez que lo hice, Daniela tenía cuatro meses y nuestro maletero parecía el camarote de los hermanos Marx. Hubiera pagado con gusto lo que fuera con tal de cargar con un cochecito 10 kilos y un metro de largo. Viajar cómodos y aligerar el equipaje es importante. A fin de cuentas, se supone que las vacaciones son para descansar y hay que empezarlas con buen pie.

Además, no siempre podemos elegir transportar nuestra propia silla de paseo. Si la vuestra no cabe en el maletero, por ejemplo, no podréis contar con ella. Pero eso la convertirá en menos necesaria… Poder alquilar una silla de paseo y recogerla en vuestro destino salvará las situaciones de este tipo. Es entonces cuando las empresas que ofrecen estos servicios cobran todo el sentido.

Tampoco debemos perder de vista la opción de alquilar una silla de paseo si viajamos en avión. Los que hayáis usado este medio de transporte os habréis preguntado si vuestra silla se perderá o sufrirá daños durante el viaje. Yo lo pasaría fatal con esto. Si cuando he tenido que facturar maletas no he respirado tranquila hasta verlas aparecer por la cinta del aeropuerto, imaginad como estaría con una silla de paseo de cientos de euros… De nuevo, alquilar una silla de paseo se presenta como una ventaja al eliminar esos riesgos.

Por último, hay que destacar también que usando este servicio forma podemos adaptarnos mejor a las circunstancias. Al comprar una silla de paseo, lo más normal es elegir el modelo pensando en las necesidades de nuestra vida cotidiana. Pero esas necesidades pueden cambiar radicalmente mientras estamos de viaje. El terreno por el que nos moveremos puede ser muy distinto, quizás tengamos que plegar la silla constantemente para acceder al transporte público, etc. Alquilar una silla de paseo nos permitirá elegir nuevamente el modelo que más se adecue a las condiciones del momento.

Y vosotros, ¿qué opinais de las ventajas de alquilar una silla de paseo para las vacaciones? ¿Lo habéis hecho alguna vez?

Preparativos para las vacaciones 2019
Maternidad

Mi hija crece… los preparativos para las vacaciones también

En poco menos de dos semanas estaré disfrutando junta a mi hija de unas esperadísimas vacaciones. Hace tiempo dediqué un post a hablar de todo lo que había necesitado durante de mis vacaciones con un bebé de cuatro y dieciséis meses. Pero Daniela crece y las necesidades van cambiando. Estas serán sus primeras vacaciones caminando, disfrutando del entorno, interactuando con otros niños… El maletero irá cargado de cosas que hace un año ni me planteaba llevar. Otras podrían quedarse en casa por primera vez. ¿Hacemos un repaso?

Caprichos casi imprescindibles

Hay tres artículos que a priori pueden parecer prescindibles, pero que a mí me encantan y recomiendo en estas fechas como regalos para bebé. Comenzaré hablando de las maletas para niños. Una maleta de cabina bastó para llevar mi ropa y la de Daniela los años anteriores. En esta ocasión, con ese espacio no tengo ni para empezar. Nuestras vacaciones durarán algo más, pero esa no es la única razón. La peque lleva este año bañadores, sistemas de flotación, zapatos para la piscina, etc.

Podría haber llevado sus cosas en una maleta o bolsa de viaje normal, pero descubrí las maletas infantiles y no pude resistirme a comprar una. Me gusta la idea de que tenga su espacio y se sienta identificada con él (hay tantos modelos que no supone problema encontrar uno que encaje con la personalidad del niño). Ya hemos empezado a preparar algunas cosas y ella disfruta al ver que tiene su propia maleta, que puede llevarla e imitar a los adultos…

Antes he enumerado alguna de las cosas que Daniela necesitará para la piscina (no he entrado en detalles porque me gustaría dedicar un post especialmente a eso). Para ese momento llevamos también toallas infantiles. De nuevo reconozco que podría haber optado por una toalla corriente y el resultado sería el mismo. Pero es que los diseños son tan bonitos… Me imagino a la peque envuelta en una Minnie Mouse gigante y se me cae la baba.

Y, por último, no puede faltar el cubo para jugar en la playa. ¿Quién se imagina a un niño de vacaciones sin uno? Mi hermano se le regaló a Dani el año pasado, pero lo recogimos sin estrenar. En esta ocasión preveo que el uso será intensivo. De hecho, lo tenemos escondido en casa porque sabemos que una vez que caiga en las manos de la peque será imposible recuperarlo.

Un trono para Lady Daniela

Para los adultos las vacaciones son el momento romper con la rutina, pero para los más pequeños eso no siempre es un beneficio. En casa no hemos comenzado con la operación pañal propiamente dicha, pero Daniela lleva dos meses usando un adaptador para el váter. Teniendo en cuenta que quiero intentar la retirada del pañal este verano, me parece absurdo poner en juego este avance. Así que el adaptador se viene con nosotros, y no es nada discreto. ¿Qué pensarán los de recepción cuando me vean con él?

¿Qué hago con la silla de paseo?

La silla de paseo siempre había sido un imprescindible en los preparativos para las vacaciones, pero este año aún no he decidido que hacer con ella. Daniela anda muchísimo. Seguimos usando la silla de paseo, pero en momentos puntuales. Por eso decidí en un principio dejarla en casa. Sin embargo, más tarde reconsideré la idea. Pensé que podría ser útil para que la peque descansara sin necesidad de irnos las dos a la habitación. No estoy muy convencida de que este beneficio sea tan grande como para cargar con un trasto, pero la silla de paseo tampoco ocupa tanto… ¿Algún consejo?

Seguramente este olvidando algún cambio, pero creo que la idea general queda clara. Los hijos cambian y hay que adaptarse a ello, aunque implique llevar media casa a cuestas.

Coches eléctricos para niños
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Coches eléctricos para niños: regalando una ilusión

Hasta hace un año, solo había visto coches eléctricos para niños en la zona de juego de los centros comerciales de mi ciudad. Eso cambió cuando un familiar llevó uno de estos juguetes al primer cumpleaños de mi hija. Movida entonces por la curiosidad me puse a investigar sobre ellos. El mercado era muchísimo más amplio de lo que imaginaba. Había coches eléctricos para niños Mercedes, Ferrari, BMW, Porsche… Réplicas perfectas del coche que los adultos querrían tener. En ese momento decidí que quería que mi hija tuviera uno en casa.

Mi experiencia con los coches eléctricos para niños

Tras mirar las páginas web de varias tiendas, elegí junto a mis padres un coche eléctrico para Daniela. No fue una decisión fácil. Había muchísimos modelos distintos, de características técnicas muy diversas y con precios variados. Mi conocimiento sobre las cuestiones técnicas era nulo, así que mi opinión se limitaba al diseño y al coste económico. Visto desde la distancia, creo que conseguimos un equilibrio bastante bueno en todos los aspectos. Por eso no me arrepiento de la compra aunque no la hemos aprovechado (aún) tanto como esperaba.

Daniela había disfrutado como una enana con el coche eléctrico que habían llevado a su cumpleaños. Nada hacía pensar que cuando tuviera el suyo propio no quisiera acercarse a él… Cuando el coche llegó, ella estaba enferma y no tenía ganas de mirarlo siquiera. Para rematar la situación, el ruido que hizo el coche al arrancar la asustó tanto que, hasta hace unas semanas, bastaba con acercarla a él para que llorara sin parar. Sin embargo, en ningún momento me he planteado venderlo.

Recordar su ilusión mientras paseaba en uno similar meses atrás era suficiente para saber que solo había que esperar al momento adecuado para darle uso. A fin de cuentas este juguete está recomendado para niños entre los 2 y los 8 años. Y no me equivocaba. Poco a poco hemos favorecido que la peque se acerque al coche hasta que ha perdido completamente el miedo que parecía tenerle. Ahora podrá disfrutarlo tanto como nosotros habíamos imaginado al comprarlo.

¿Por qué regalar un coche eléctrico a un niño?

Quizás estéis pensando que tras esta experiencia no se me pasaría por la cabeza regalar a un niño un coche eléctrico. Nada más lejos de la realidad. En diciembre cumplió años uno de mis sobrinos y propuse a los abuelos la compra conjunta de un nuevo coche eléctrico. Reconozco que con él la decisión era menos arriesgada. Es un año mayor que Daniela y nos consta que le encantan este tipo de juguetes.

Estábamos seguros de que le haría una ilusión enorme poder tener su propio coche eléctrico. Su reacción no hizo más que corroborar esta idea. Desde que se lo entregamos, han sido muchas las veces que se ha paseado en él. Sólo le encuentra un defecto: le gustaría que fuera más rápido. Por suerte, en este aspecto, el juguete está más limitado que su imaginación.

Puede que en este tema no sea muy objetiva. Sé que los coches eléctricos para niños no son un juguete que deba adquirirse a la ligera. Y entiendo a quienes opinan que hacer una invertsión importante en un juguete es desproporcionado. Pero todo es relativo. En los casos que he descrito, las personas que hemos adquirido los coches electricos no hemos gastado más que si hubieramos comprado regalos por separado. Y creo que los niños a veces pueden disfrutar más un regalo especial que de tres olvidables.

Además, es increíble ver su ilusión al verse convertidos en adultos por un rato. Para mí, que nunca he podido ni podré conducir, eso es lo más satisfactorio. Ver a mi hija disfrutar de algo tan simple, pero que yo tanto anhelo, me reconforta.

Que pena que no los fabriquen para soportar un peso de 70 kilos… Sería la primera en comprarlo.