Recursos para aplicar el método Montessori en el hogar
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Recursos para aplicar Montessori en el hogar

Hace cuatro años apenas sabía nada de maternidad. La primera vez que fui a comprar un biberón me sonaba a chino todo lo que el farmacéutico me decía sobre marcas, materiales o tipos de tetina. Cuando poco después inicié la búsqueda de mi embarazo, me fui familiarizando con términos como Baby Led Weaning, colecho, sistemas de retención infantil a contramarcha… Pero la maternidad es un campo muy amplio y me queda mucho por aprender. Estos últimos días he estado leyendo acerca de recursos Montessori y quiero hablaros un poco de lo que he descubierto.

¿En qué consiste el método Montessori?

El método Montessori es un modelo educativo formulado por María Montessori. Se caracteriza por permitir a los niños desarrollar sus aptitudes de manera autónoma, lejos de los ritmos de aprendizaje establecidos por adultos. Este modelo defiende que, si se proporciona un ambiente estructurado y los materiales necesarios para cada etapa, los niños pueden generar por si mismos los razonamientos necesarios para su desarrollo.

La curiosidad, la exploración y el contacto directo con el entorno permitirá al niño adquirir esos conocimientos en el momento en que esté preparado para ello. Los defensores de esta metodología señalan entre sus principales ventajas la capacidad para fomentar la autonomía desde edades muy tempranas. Su aplicación favorece además un aprendizaje personalizado a las necesidades de cada alumno, lo que repercute positivamente en su autoestima. Es el niño quien descubre cuales son sus habilidades más destacadas y elige potenciarlas.

¿Cómo aplicarlo en casa?

En el método Montessori, la función del adulto es la de proporcionar al niño el entorno y los materiales adecuados, supervisar sus avances y ayudarlo cuando sea necesario. Muchas padres se esfuerzan en aplicar esta metodología en casa. Es entonces cuando la habitación del niño se presenta como un lugar perfecto en el que favorecer este tipo de educación. Son muchos los recursos que se pueden adquirir hoy en día para ello. Estos son algunos de los que me han resultado más curiosos.

Camas

Las camas montessori se caracterizan por su baja altura (muchas de ellas a ras de suelo) que permite al niño subir y bajar de ellas sin ayuda y con total seguridad. El niño tendrá mas autonomía al poder decidir cuando acostarse o levantarse, y los padres estarán tranquilos sabiendo que sus hijos hacen estas acciones solos porque el riesgo en una caida será mínimo. Muchas de estas camas tienen además un diseño muy atractivo para estimular la creatividad e imaginación de los más pequeños.

Cuando elegí el dormitorio para Daniela, compré una cuna convertible en cama de baja altura. Pensé que era una opción mejor que una cama tradicional con barandas para sus primeros años. Entonces no conocía nada del método Montessori, pero ya tenía claro lo importante que era darle a mi hija la posibilidad de estar o no en la cama cuando quisiera.

Armario infantil

Otro elemento indispensable en una habitación montessori es un armario infantil. No tienen puertas y están adaptados a la altura de los niños para facilitarles el acceso a su ropa. Ellos podrán elegir su ropa, cogerla y vestirse solos cuando estén listos para ello.

Si antes os decía que la cama de Daniela podría encajar en una habitación Montessori, ahora reconozco que sus armarios no pueden estar más alejados de esta descripción. Sus puertas son opacas y no puede abrirlas porque los tiradores están fuera de su alcance. Sin duda, conocer esta opción me ha hecho reflexionar acerca de mi elección.

Tipis

Me encantan esas pequeñas cabañas infantiles y muchas veces he pensado en comprar una para mi hija. Ojalá tuviera suficiente espacio… Estas construcciones, compuestas generalmente por cuatro postes de madera cubiertos por tejidos de algodon natural, son estupendas como zona de juego para los niños. También pueden convertirse en un lugar donde refugiarse para pensar. Y es que ellos también necesitan a veces algo de intimidad. ¿A quien no le hubiera gustado tener un espacio así en su infancia?

Juguetes educativos

El juego es una parte fundamental en el método Montessori ya que muchas conocimientos se adquieren a través de él. Por eso hay una variedad increíble de juguetes para todas las edades (sonajeros, puzzles, apiladores, etc.). Poner al alcance los niños estos juguetes les ayudarán en el desarrollo de capacidades diversas como pueden ser la coordinación, la memoría, la concentración o la resolución de conflictos.

Regalos deNavidad: donde dije digo, digo Diego
Maternidad

Regalos de Navidad: donde dije digo, digo Diego

Aunque las fiestas ya han quedado atrás, no quiero dejar de hablaros de los regalos de Navidad que recibió mi hija. Hace unas semanas creía que este año os contaría las razones por las que había decidido que Papa Noel no pasara por casa. Daniela no es aún del todo consciente de lo que ocurre a su alrededor durante estas fechas. Y los regalos de Navidad del año pasado están como recién salidos de sus cajas gracias a que ella cuida mucho de sus juguetes. Por eso me parecía innecesario comprar más cachivaches. Pero también sentía pena por no vivir la experiencia completa en las segundas navidades de mi hija…

Reconozco que finalmente sucumbí al consumismo navideño. Tras años sin decorar nuestra casa, compré un árbol que colocamos en nuestro patio. Escribí, en nombre de Daniela, una carta a Papá Noel y le expliqué que en algún momento pasaría a recogerla. ¡Casi una semana se pasó llamando a Santa Claus! La mañana del 25 de diciembre los regalos de Navidad por fin aparecieron bajo el árbol.

Regalos de Navidad 2018

Carrito de muñecas

Mi madre quiso regalarle a Daniela un carrito de muñecas y se decidió finalmente por el que veis en la foto. Elegir entre tantos modelos no fue sencillo. ¡Hay tanta variedad como en los cochecitos de verdad! Teníamos claro que queríamos que el carrito tuviera capazo y que el precio no fuera desorbitado. Ya habíamos abandonado la intención inicial de no comprar regalos de Navidad, pero no ibamos a gastar sin control. Este carrito cumplía con esos requisitos.

Es un carrito de muñecas 3 en 1. El capazo es extraible (pudiendo usarse como cuna) permitiendo la transformación en sillita. Su precio era de 39,95€ en el momento de la compra. Pero lo que nos hizo decidirnos por él fue principalmente su altura. Había otros modelos de apariencia más robusta, pero tenían una altura elevada para un bebé de menos de dos años. Lo importante en un juguete es que se pueda disfrutar, por lo que no ibamos a comprar un carrito que Daniela no pudiera manejar bien por muy bonito que fuera.

Bebé llorón

Si la abuela había comprado un carrito, ¿cómo no iba yo a regalarle a Daniela una muñeca que pudiera pasear? Bueno, en realidad me pasé días diciendo que podría pasear a cualquiera de los peluches que ya tenía. Pero los bebés llorones son tan bonitos con sus ojos grandes… Hubiera comprado todos los modelos, pero tenía que decidirme y acabé eligiendo a la tigresa Nala.

Lo característico de este muñeco es que llora lágrimas ‘de verdad’ cuando le quitas el chupete gracias a un pequeño depósito de agua situado en la cabeza. Para calmarla habrá que volver a colocarselo o cada vez llorará más fuerte. Practicamente todo el peso de la muñeca (y es considerable) se concentra en la cabeza. Eso hizo que Daniela tuviera algunas dificultades en agarrarla las primeras veces, pero se acostumbró rápido.

Libros de cartón

Hace unos meses os conté que habíamos recibido un libro de este tipo y que Daniela estaba encantada con él. Estaba tan entusiasmada que mi madre y yo nos planteamos en momentos de desesperación esconderlo, quemarlo, tirarlo por la ventana… ¡Todo el día estábamos con el libro a cuestas! Necesitábamos descansar de él, así que le compramos algunos más.

Ábaco

Un par de semanas antes de Navidad, tuve que renovar mis gafas. En la óptica había un ábaco para que los niños se entretuvieran el rato que sus padres tubieran que pasar allí. A Daniela le encantó y acabó llorando cuando tuvimos que dejarlo. Entonces recordé que tenía uno de IKEA incluso envuelto. Lo había comprado hace años para regalar, pero acabé sustituyéndolo por algo que me gustó más. Así que el día de Navidad sólo hubo que dejarlo bajo el árbol.

No tuve que invertir en él, ni me pasé horas buscando el más adecuado o el más bonito… pues el regalo que más usa mi hija. Los niños tienen estas cosas…