Maternidad

Aquí se habla de lactancia artificial

Ni en este ni en otros textos que puedan venir pretendo promover la lactancia artificial frente a la lactancia materna, que sin duda es el mejor método de alimentación para cualquier bebé.

Dicho lo anterior, quiero dejar claro que en este blog se va a hablar mucho de lactancia artificial y nunca se hará de modo peyorativo o con complejos. ¿Por qué? En primer lugar porque aquí vengo a hablar de mi experiencia. Y en segundo, porque así compensaré de alguna manera los 0 minutos que se dedicaron a ella durante mis clases de preparación al parto y las tan escasas respuestas que obtuve durante el primer mes de vida de mi hija.

Este tema nunca me ha hecho daño. No sólo estoy satisfecha con la alimentación de mi hija, sino que cada día me convenzo más de que la lactancia artificial era nuestra mejor opción. Pero que a mí no hayan llegado a herirme no me ha impedido ser consciente la cantidad de veces que he sido juzgada. Por eso aprovecho para decir desde ya que las personas que se sientan tentadas a ser irrespetuosas pueden evitar el esfuerzo, pues sus comentarios no tendrán ningún efecto sobre mí.

Decidiendo el tipo de lactancia

Si soy sincera conmigo misma, tengo que admitir que en ningún momento durante la búsqueda y desarrollo del embarazo me ilusionó dar el pecho. Lo intenté porque sentía una presión autoimpuesta. No soy ajena a los beneficios de la lactancia materna y sentía que privar de ellos a mi hija voluntariamente era un acto egoísta. No culparé de ello a la sociedad. Muchas otras mujeres sí podrían hacerlo, pero personalmente creo que no tuve ese condicionante externo.

Tras mucho reflexionar, decidí que quería intentar la lactancia mixta desde el primer día. Sabía que con una cesárea era difícil que yo estuviera en la habitación para la primera toma de Daniela y tampoco estaba dispuesta a ver llorar a mi bebé por hambre (me da igual lo que digan, hay bebés que no quedan satisfechos con el calostro). Por eso no era reacia a dar una “ayuda” los primeros días siempre que fuera necesario.

A partir de ahí, esperaba poder instaurar la lactancia materna durante el día y usar un biberón de leche artificial para la última toma. Siempre he estado muy obsesionada con las rutinas y para mí era una prioridad establecer horarios. Quería que la última toma fuera a una hora concreta y saber qué cantidad de leche había tomado mi hija. Esperaba así favorecer el sueño del bebé. Para mí no es factible dormir en intervalos pequeños. Imagino que lo hubiera soportado si hubiera sido necesario, pero mi salud hubiera quedado resentida.

Tras esa última toma, usaría el sacaleches e intentaría crear un pequeño banco de leche. Y es que tampoco quería alargar la lactancia materna más allá de los 6 meses. A partir de ese momento,  la alimentación con leche materna llegaría hasta donde las reservas y el sacaleches nos permitieran.

¿Cómo me preparé?

Me informé muchísimo. Leí artículos de revistas especializadas, algunos de los libros tan famosos sobre el tema, asistí a charlas con matronas, seguía la experiencia de otras madres a través de internet… Me sé la teoría a la perfección. Tomar una decisión estando informada me parece esencial, sea cual sea la elección final. Solo así pueden valorarse todos los beneficios e inconvenientes.

Me hice con todos los artículos que creía que podía necesitar. Los sujetadores y pijamas que había comprado durante el embarazo estaban preparados para el periodo de lactancia. Tenía, discos de lactancia, bolsas para la congelación de leche materna… E intuyendo que mi parto sería por cesárea, me planteé cómo podría estimular la producción en caso de que no pudiera poner al bebé al pecho por alguna circunstancia. La mejor opción me pareció comprar un sacaleches eléctrico para llevar al hospital.

Antes de dar a luz me sentía completamente preparada para llevar adelante el plan que me había marcado. Tenía todos los recursos que creía necesitar y estaba segura de poder contar con ayuda si la necesitaba. Además, no sentía ninguna presión. Como he dicho antes, la lactancia materna no me ilusionaba especialmente por lo que creía que, en caso de tener que renunciar a ella, ni siquiera me lo plantearía. Pero la realidad siempre supera las expectativas, y las cosas acabaron siendo muy distintas a como yo las había imaginado… Aunque eso os lo contaré en otro post para no extenderme demasiado y no mezclar mis expectativas con la experiencia real.

¿Vosotros teníais claro que lactancia queríais instaurar desde el principio? ¿Os costó tomar la decisión? ¿Os habéis sentido juzgadas? Estaré encantada de leer vuestros comentarios.

21 comentarios en “Aquí se habla de lactancia artificial”

  1. A mí tampoco me entusiasma a el teme de la teta, así q después de pasarlo mal, pq lo intenté con resultados catastróficos, acabé con lactancia artificial. Y he oído auntenticas burradas por hacerlo. Pero al mirar a mi hija y lo sana q estaba mevepezaron a resbalar. Ole tú q lo tuviste tan claro desde el principio.

    1. Los comentarios de gente extremista hay que ignorarlos en la medida en que se pueda. Yo también he tenido que escuchar unos cuantos. Pero como tú dices, solo hay que mirar a nuestras hijas y pensar que no lo estaremos haciendo tan mal 😉

  2. Hola, yo tenía muy claro desde el principio que alimentaria a Mini Yo con lactancia artificial por dos motivos: el primero porque ver la leche materna me produce unas arcadas increíbles y me dan ganas de vomitar (solo escribiéndolo ya me las produce) y el segundo porque todas las personas de mi entorno podían darle de comer (y así tener algún tiempo para descansar). Pero cuando nació con poco peso el pediatra me recomendó darle el pecho, y lo intenté pero no tenía leche, no me subió (y no había tomado nada para evitarlo). Me compré un sacaleches y aunque lo utilice un tiempo, no fue viable la lactancia materna porque ni con el sacaleches obtenía resultados, ya que salía como mucho un dedo o dos y era como la leche desnatada pero de la peor calidad; así que volví a la lactancia artificial. Y Mini Yo se desarrolló bastante bien, un poco baja en los perceptibles de peso pero sana.
    En mi entorno nadie me dijo nada pues somos partidarios de la lactancia artificial y conocen mi problema con la leche materna.

    1. ¡Gracias por compartir tu experiencia!
      Me ha resultado curioso tu problema con la leche materna. Es la primera vez que escucho este problema. Un claro ejemplo de que a veces la lactancia artificial es lo mejor porque es como la madre se siente cómoda.
      Me alegra que te hayas sentido apoyada por tu entorno. Eso es algo importantísimo.

  3. Tengo una niña de un mes y me siento muy identificada con no encontrar nada de información sobre este tema. Ni siquiera intenté dar el pecho, me dieron la medicación y me recomendaron un sujetador apretado y nada de tocar el pecho. Busqué información al sentir que me salía leche pero no encontré. Con los biberones igual… Cero ayuda. Así que entre lo que he leido, me han dicho distintos pediatras y los telefonos de los fabricantes de leche, hemos ido decidiendo con prueba y error. Al ser natural sí creo que la leche materna es mejor que la artificial, pero tal vez la clave está en cuánto mejor es, pues, tras haberme informado mucho, no creo en absoluto en la ingente cantidad de tan cacareados beneficios sin una base científica seria. Me informé para visualizarme con la LM y ver si podría soportarlo mentalmente, pues por mis antecedentes tenía mucho riesgo de una depresión postparto de campeonato. El “a demanda” fue fundamental para decidirme por la LA. No poder establecer pautas en las tomas, que ni la niña ni yo pudieramos dormir, que lloran de hambre pero que no es hambre porque estan “saciados”, que si la teta es un “para todo” y en cuanto llora lo pones ahi, que si estoy mal y necesito recomponerme nadie me puede sustituir… Al admitir que lo mejor era la LA me sentí fatal. Pero mi psiquiatra y ginecóloga me ayudaron a relativizar la trascendencia de la LM. Hoy día no me siento culpable y miro a otras mamás con su teta fuera y me siento aliviada de no tener que hacerlo. LM implica una vida demasiado caótica incompatible con el descanso, orden y rutina que mi mente necesita. Y mi niña necesita más una madre que sonría que la LM.

    1. ¡Enhorabuena por tu reciente maternidad! Disfruta de tu bebé al máximo que el tiempo vuela. Yo también jugué al ensayo-error durante el primer mes de mi hija porque no encontraba información suficiente… Gracias por compartir tu experiencia.

  4. Hola a todas ,yo tenía claro desde el principio que no quería darle el pecho.Me convertí en ojos de otras personas en una ” mala madre” llegaron incluso a decirme que le diera el calostro ( de muy malas maneras ,otra embarazada) pero yo sabía que si no dormía el tiempo ” necesario” no podría disfrutar de mi pequeño.Al principio me decian ahh que no tenga subido ( con cara de pena) cuando les decía que era mi opción me miraban y me decían pues lo mejor es la leche materna… Que no lo dudo ,pero señores la que se va a reventar las tetas ,porque duele ,no descansará y se tendrá que ir a 300km de su casa cuando acaba la baja maternal era yo. Así que decidí que la mejor opción era la lactancia artificial.Mi peque comía y come como si no hubiera un mañana jajaja es muy glotón t cada dos horas quería su bibi.Su desarrollo ha sido genial y solo y exclusivamente quería el Bibi para la leche ,ni para agua ni para zumos ni nada de nada.El resto de la alimentación conforme ha ido creciendo ha sido estupendo.
    Me tuve que informar cómo se hacía un Bibi el día que nació en el mismo hospital puesto que en las clases preparto ni me explicaron nada ya que era defensora de la lactancia materna ( así que yo me tuve que joder) ,pero sabéis qué…que no me arrepiento,mi niño está sano sanisimo.Yo no juzgo a nadie así que nadie me juzgue a mi.

    1. La gente tiene la mala costumbre de opinar de todo. Pero que encima te haya tratado así otra embarazada, que debe saber mejor que nadie lo que las mujeres aguantamos desde que decimos que vamos a ser madres, me deja planchada. Cada madre tiene derecho a decidir el tipo de alimentación que va a dar a su hijo y nadie debería cuestionarla por ello. ¡Gracias por compartir tu experiencia!

  5. Hola, mi hija tiene un mes de vida y jamas me habia planteado el tema de la lactancia (en ni una de sus variantes ) sin embargo cuando nacio y comence con leche materna, sin embargo esta no era suficiente para satisfacerla y mi dolor y sangramiento de pechos era insoportable, tanto asi que ya le estaba creando un rechazo a mi hija, con tan solo dos semanas. Debido a lo mismo, presento ictericia ya que mi leche no alcanzaba a producir el transito necesario y por lo tanto la bilirrubina se reabsorbio en su cuerpo (y se empezó a poner todo su cuerpecito de un tono amarillo) y tuvo que permanecer hospitalizada,para mi la peor pena del mundo,fue ahi donde la matrona me explico y comence con alimentarla con formula,fue simplemente una de las mejores cosas en mi corto camino de la maternidad,aunque escucho en reiteradas oportunidades “¿no le das pecho?” O “debe tener hambre, dale pechuga”. La verdad me da lo mismo nadie mas que yo sabe lo frustrante que fue el tratar de alimentar a mi hija con lo “mejor” para un recien nacido.

    1. Enhorabuena por tu peque. Los momentos que estás viviendo son únicos. Ya te darás cuenta de a la velocidad que crecen… Y si para disfrutar de ellos lo mejor es la leche de fórmula, bienvenida sea. Gracias por compartir tu experiencia.

  6. Creo que cualquier opción es totalmente respetable, cada mujer y madre vive la maternidad en diferentes circunstancias, en mi opinión no es necesario dar un porqué en un tema tan íntimo y que solo tú sabes cómo viviste, sea cual sea tu experiencia, es tú vida y tus sentimientos y contra eso no hay juicio externo que valga. Lo más importante para tu hija es que tú seas feliz.Un abrazo.

  7. Yo cuando estaba embarazada repetí mil veces que solo le daría pecho 6 meses (entre otras cosas) y la verdad es que acabé dando teta 5 años jajaja. Me he tragado cada cosa que dije que haría, o que no haría. No me lo había propuesto para nada, surgió sin más. Así que, poco podré aportar a la LA, no tengo experiencia 😉

  8. Yo siempre tuve claro que quería dar el pecho aunque en mi entorno cercano hasta el momento todas habían dado el biberon. Así que yo fui la rara que pasados los 6 meses seguía con la teta y cuando pasó el año los comentarios fueron a más.
    Creo que cada una deberiamos hacer lo que queramos y nadie tiene que meterse con ello.
    Para mi la lactancia materna ha sido lo más cómodo pero que lo fuera para mi no quiere decir que lo sea para las demás.
    En mi caso en las clases preparto sí que nos hablaron de la lactancia artificial.

  9. A mí me pasó al revés. Yo tenía todo un arsenal de biberones y chupetes comprados de todas formas y colores. Lo tenía súper decidido. De hecho es que ni me planteaba dar el pecho.
    Mi matrona me recomendó un libro de Carlos González y oye, en las noches de insomnio empecé a leerlo y se me empezaron a plantear dudas.
    Así que empecé a buscar información, acudí a una charla sobre lactancia que daba una pediatra y me di cuenta de que yo estaba equivocada y de que la lactancia materna no era lo que yo creía.
    En definitiva. Mucho bibi comprado y mucha decisión ya tomada y aquí estoy, dando el pecho a mi hija de 4 años y medio y a mi bebé de 20 meses.
    Lo mío fue un ZASCA de manual.
    Comentarios escucho casi a diario pero no te voy a decir por dónde me los paso que queda feo jejeje

    1. Supongo que te los pasas justo por el lugar por donde hay que hacerlo… jajajaja Me imagino el libro que es. Yo también lo leí y es un imprescindible para cualquier mujer que desee dar el pecho o se lo esté planteando. E incluso para casos como el tuyo. La información nunca sobra.
      Me alegro por tu lactancia prolongada. Y muchas gracias por compartir tu experiencia.

  10. Yo creo que en este tema, como en todos, la base es el respeto. Yo sí quería darle el pecho aunque no era algo que me obsesionase. Hasta que en el hospital vi que mi hijo se quedaba con hambre con el calostro (nació con casi 4kg y las enfermeras ya me advirtieron que al ser tan grande podría quedarse con hambre) Yo no quería darle bibe y el no paraba de llorar y llorar. Al final accedí a darle esa noche y, efectivamente, de sació. Mi experiencia con la lactancia artificial se limita a día usos puntuales. Ya sabes que nosotros hemos tenido LM durante estos dos años (y hasta que él quiera) pero creo que el problema está en las expectativas que nos hacen tener, en muchos casos. Creo que cada una debe sentirse libre de hacer lo que quiera sin sentirse juzgada. Y si, aunque entiendo que la LM tiene más beneficios y ventajas que la LA, creo que es importante que haya más información para las que decidan no dar el pecho. Y sin problema.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre Protección de Datos

Responsable: Ángela Rodríguez Puppo + info
Finalidad: Envío de comunicaciones y gestión de suscripciones al blog. + info
Legitimación: Consentimiento del interesado. + info
Destinatarios: Los datos serán incorporados a una base de datos gestionada a través de los servidores de Mailchimp. + info
Derechos: Tiene derecho al acceso, rectificación y supresión de los datos, a la portabilidad de los mismos, y a la limitación u oposición a su tratamiento. + info
Información adicional: Puede consultar la información adicional y detallada sobre nuestra Política de Privacidad en http://unamadrelegal.com/politica-de-privacidad/